me recuerda épocas que no me quiero acordar...”
Decía y se señalaba la boca del estómago.
“Cuando volaban bajito era porque había quilombo”
Volvía a decir.
Miraba para arriba y parecía escucharlos a esos otros, y casi retumbaban las hélices.
Se veía, se dejaban ver en el cuerpo, las marcas del miedo y del dolor.
Porque muchas veces el dolor solo remite al dolor.
