viernes, 26 de agosto de 2011

Seguro.

Con sólo 14 años y en la mitad del café seguro que levantó la mirada para decirle:
Me he estado acordando de vos… porque me anda molestando "el sistema"

Seguro que él sonrió, medio de costado seguro,
queriendo disimular una alegría inabarcable.
Y seguro, pero seguro, que se iluminaron los ojos…
con esas luces que de distancia no saben nada.
Yo no sé, pero seguro que fue así.

lunes, 15 de agosto de 2011

Definímelo III


Me he encontrado cometiendo este tipo de acto.
Temiéndole, porque pensaba que implicaba indefectiblemente el aniquilamiento.
Necesitaba precisar una definición, poder despejar aquel verbo que pareciera estar muy presente. Entonces recurrí a ella, que a veces hace de gurú en mi vida.  Con solo una aclaración sobre el “cidio” que podía remitir a homicidio, o suicidio… el verbo pudo definirse…

Se los comparto, porque más de una vez lo cometemos…

Y por suerte más de una vez no nos aniquila.

Sincericidio: acción y efecto de concentrar voluntariamente el ánimo en la elocución de acontecimientos y peripecias cuya sencillez, veracidad o modo de expresarse, libre de fingimiento, obra, o pordría obrar, en perjuicio de la persona que enuncia al punto de suprimir su fuerza o actividad interna sustancial.

lunes, 8 de agosto de 2011

Sin más... y aún...

“Charatianga murucinda ullidora” dijo.
“Nopotranco sipuriata manoserta” le contestó
“No, vocertincos ullardanfo karantanka” le respondió, en tono de reclamo.
“Mi gruntienza almarosa mandalzera umala” terminó diciendo.

Y ahí ya no supo qué más decir

Porque hay preguntas que no hace y respuestas que no espera

Entonces se queda, sin más que decir.
"El amor pide amor y lo pide sin cesar,
 lo pide... aún"