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domingo, 27 de enero de 2013

A veces


 “(…) Los audaces cantan más allá de la regadera, los audaces tienen amores y se consumen en su fuego, los audaces andan  por la calle a las cuatro de la mañana sin preguntarse quién los sigue o temblar por quien pueda encontrarlos. Los audaces siembran parques, cosechan ilusiones, son hermosos como luces de bengalas, se tiran de paracaídas, se van a Colombia a jugar al fútbol o a Nueva York a desafiar la nieve, tocar el chelo, subirse al metro a las seis de la tarde y hacer amigos donde pocos los tienen. Los audaces regresan. Los audaces viven más de ochenta años y no le temen al bastón ni a la humildad necesaria para apoyarse en otros (…) Los audaces escriben libros como quien cuenta prodigios en un ábaco inmenso y no tiemblan para inventar realidades más atrevidas que la luz cayendo sobre sus escritorios”
"Audacia con estrellas" (Fragmento)
 de Ángeles Mastretta.

A veces audaz...
casi siempre bien cronopio...

miércoles, 27 de junio de 2012

Un sueño.









Se había despertado sobresaltada.
Él dormía.
En el sueño todo era angustia, casi como la que sentía en ese despertar. Se había despertado por no poder soportar más el sueño.
Ahí él era distinto... ¿Era distinto?
Solo una frase se escuchaba en largos pasillos desconocidos “está mal”. La imagen de su abuelo vino rápidamente a su mente y toda la lógica de tristeza de despedida la invadió. Hasta que recordó: la ausencia de su abuelo la acompañaba hacía algunos años… hacía algunos años ya había pasado por esto, por la misma tristeza de despedida y los anuncios de pasillo. 
Entonces qué. O era un sueño o era otro.

No la dejaron entrar a ver.

No.

Iba a ser demasiado, supusieron quienes en la puerta la detuvieron.

No la dejaron.

Ella entendió en ese momento y se volvió a angustiar y a llenar de tristeza.
Era él.
Él, el que estaba mal y envejecía. Era él el que se estaba despidiendo.

No hizo caso, entró y lo vió.

Así.

Viejo
Igual, pero viejo y la trataba con un cariño de abuelo en cada palabra que le dirigía.

Despertó.

Se había despertado sobresaltada… él dormía.
"Por eso te pido una vez más
tomátelo con tranquilidad,
puede ser ayer nunca o después
pero tu amor dame alguna vez.”
Fernando Cabrera.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Como Moc y Poc...


En alguna calle de Buenos Aires se escucha:

“¿Ya qué estamos... 21 de marzo?...
Listo. Ya podemos decir que el año está perdido…”

“No sé eso…
  Pero ya podemos decir que dejamos cosas 
para el año que viene…”

Así estamos…

Cualquier parecido con "Historias del los señores Moc y Poc"es pura coincidencia.

lunes, 8 de agosto de 2011

Sin más... y aún...

“Charatianga murucinda ullidora” dijo.
“Nopotranco sipuriata manoserta” le contestó
“No, vocertincos ullardanfo karantanka” le respondió, en tono de reclamo.
“Mi gruntienza almarosa mandalzera umala” terminó diciendo.

Y ahí ya no supo qué más decir

Porque hay preguntas que no hace y respuestas que no espera

Entonces se queda, sin más que decir.
"El amor pide amor y lo pide sin cesar,
 lo pide... aún"

sábado, 7 de mayo de 2011

Manos

Decía que al dormir necesitaba sentir sus manos, las propias .
Una debajo de la almohada y la cabeza pesada sobre ella. Otra entre las rodillas o casi casi sosteniendo la cadera.
Necesitaba sentir la presión. El peso de algo sobre ellas las devolvía a la conciencia cuando lo onírico arremetía.

Había quienes pensaban que esas manos, 
las suyas, tenían una tibieza especial, y hasta podían volverse recuerdo.

Lo cierto es que dormía así.
Quizás le era necesario saber que sus manos aun en los sueños existían, que aun estaban allí para  hacer hasta en los sueños.

domingo, 1 de mayo de 2011

"Yo tengo una casita que es así y así"

Una anda arrastrando deseos heredados, dicen, entre esos,  deseos que tienen que ver con la independencia y autonomía que vienen incluidos en la crianza misma. Más aquí o más allá la casa propia es uno de los deseos sobrevivientes de antiguas épocas. Según el caso particular el hecho se concreta más tarde o más temprano respondiendo a obligatoriedades, culpas, deseos, neurosis familiares y demás menesteres. Obviamente por cuestiones coyunturales sociales y económicas, hoy, en general, la independencia pasa por alquilar un espacio al cual denominamos, armamos y vivimos como "nuestro hogar" (lo de nuestro es hasta que al dueño se le de la gana, o el contrato diga) y se diferencia del "hogar familiar materno/paterno" principalmente por no pertenecerles de hecho (al menos que uno le alquile a la madre o padre que es lo mismo que entramparse)
Resulta que yo he querido "vivir sola" desde hace tiempo. En la adolescencia por soportar poco a los miembro de mi familia, cosa que "normalmente" sucede en la adolescencia. Pero ya más grandecita, cuando el amor familiar supera las diferencias individuales, seguía considerando que iba a ser mejor cuando "no vivamos juntos". 
Resulta que, hace un año, el deseo se volvió realidad, a fuerza de sangre y lágrima, de meses de haber sido "bancada" por esos hermanos que la vida nos va haciendo adoptar; después de mails, reuniones y llamados; mudanzas en trenes y ayudas imprevistas... Llegar y decir, "esta es mi casa", más que por el sentido de propiedad privada, por el sentido de independencia y libertad que un espacio propio genera.
Resulta que yo soy "de la casa", siempre lo he sido, y haber estado sin esa casa un tiempo me hace sentir orgullo de esta que estamos construyendo. "Estamos" porque somos varios los que intentamos que "La Lugones" sea lo más parecido a un hogar...  

A ese lugar donde uno tiene ganas de volver,
y de a poquito va teniendo gusto a casa...
(y aunque todavía falta)
...va siendo esta también mi casa.

viernes, 11 de marzo de 2011

Círculos

"En tanto el hombre se constituyó como sujeto y el mundo como imagen ,
en esta producción representadora este varón blanco,
europeo, cristiano, heterosexual y propietario o consumidor
será "medida de todo lo ente y pondrá todas las normas" "

-Uy... mirá quién está ahí- dijo la señora, esperando la complicidad del encargado.
-¿Quién? - contestó el encargado, no por cómplice sino por contestar nomás.
- El hombre que se lleva a los chicos cuando se portan mal - siguió ella como si contara algún cuento interesante.

La nena jugaba en el hall del edificio y hasta ese momento no había salido de su mundo en donde quizás era bruja, princesa, doctora, deportista o alguna super heroína. Ella jugaba, solita jugaba, y no daba señales de "portarse mal", por lo que la amenaza parecía innecesaria. Pero al escuchar, se asomó. A la vereda se asomó, para mirar al "señor que se lleva a los chicos cuando se portan mal".
Él dormía, en el piso dormía, porque tenía sueño y probablemente no tenía ni casa ni cama. Pero dormía. A metros de ella dormía, y no daba señales de "llevarse a los niños cuando se portan mal" por lo que la amenaza parecía innecesaria. Sin embargo ella lo miró, y después miró a la señora que parecía saber muchas cosas sobre hombres que se llevan a los niños que se portan mal, y así como por arte de magia surgió el miedo. Miedo a que el señor la lleve por portarse mal. Quizás porque dormía en la calle, o porque tenía la ropa un poco sucia, o quizás, porque una señora con cara de saber mucho y de querer "cuidarla" se lo decía, a la nena le parecía posible que ese señor, un poco diferente, se la lleve un día si ella se portaba mal.

Entonces, no por arte de magiasurgió el miedo.


"No se trata de la mera diferencia,
sino de la diferencia como lo negativo de lo idéntico,
por lo que, en el mismo movimiento 
en que se distingue la diferencia
se instituye la desigualdad




Y colorín colorado, el círculo de la Linyerofobia ha empezado.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Hay un tope

Para arriba no hay tope...

Pero para abajo...
lo mínimo que se puede pedir es cuidado...
"que te cuiden"

lo otro se construye.
.

Hay que ver qué tope va poniendo una.

Y aprender a decir hasta aquí...
...más no.
Gracias Identidad Mutante,
por los aprendizajes y reflexiones
entre trenes, cocinas y cervezas...

sábado, 11 de septiembre de 2010

"Te va a encantar"

me dijo...

y me encantó nomás.

Porque cuando de buenos cuentos se trata, yo me dejo encantar.


Siempre y nunca contra a veces

Había una vez dos veces. Una se llamaba una vez y la otra se llamaba otra vez.
Una y otra vez formaban la familia A veces, que vivía y comía de vez en vez. Los grandes imperios dominantes eran siempre y nunca que, como es evidente, odiaban a muerte a la familia A veces. Ni siempre ni nunca toleraban que los A veces existieran. Siempre no podía permitir que una vez viviera en su reino porque entonces siempre dejaba de serlo porque si ya hay una vez entonces ya no hay siempre. Nunca tampoco podía permitir que otra vez apareciera otra vez en su reino porque nunca no puede vivir con una vez ni menos si esa vez es otra vez. Pero una vez y otra vez se la pasaban molestando una y otra vez a siempre y a nunca. Y así fue hasta que siempre las dejó en paz para siempre y nunca nunca las volvió a molestar. Y una vez y otra vez se la pasaron jugando una y otra vez.
“¿Qué me ves?" preguntaba una vez, y otra vez contestaba: “¿Pues qué no ves?"
Y así se la pasan felices de vez en vez, ya ves. Y siempre fueron una y otra vez y nunca dejaron de ser A veces. Tan, tan.
Moraleja 1: A veces es muy difícil distinguir entre una vez y otra vez.
Moraleja 2: Nunca hay que decir siempre (bueno, a veces sí).
Moraleja 3: Los “siempres” y los “nuncas” los imponen los de arriba, pero abajo aparecen “los molestos” una y otra vez que, a veces, es otra forma de decir “los diferentes” o de vez en vez, “los rebeldes”.
Moraleja 4: Nunca vuelvo a escribir un cuento como éste, y yo siempre cumplo lo que digo (bueno, a veces no).

Subcomandante Marcos en
"Los otros cuentos"


Y a mi que no me gustaban los cuentos con moralejas...


miércoles, 18 de agosto de 2010

Una de plomo y una de lana

Los duendes tienen ese no sé que de estar en todos lados... y el secreto de que casi casi todos saben algo de ellos, más de aquí más de allá... pero "duende" siempre remite a algo.
Cómo se las ingeniarán para entrar en las historias de la gente, yo no sé. Porque no es que sepa de duendes, no mucho.
Lo que sé, lo sé porque he escuchado algunas historias que se cuentan y se cantan. Y pasó lo que pasa con las historias, que rápidamente las hacemos propias y casi las contamos así, como las escuchamos.
Lo lindo de las historias, es que cuando las estamos contando le vamos poniendo eso de cada uno... "lo subjetivo" dicen algunos, "lo propio", "la marca di'uno" también se escucha. La idea es que con la voz propia, algo de lo propio se traslada a esa historia y entonces al contarla habla no sólo uno, sino todos los que detrás, alguna vez, también la contaron.

Anduve contando,
contando cosas contadas...
y buscando que cuenten,
que cuenten sobre lo contado.

De cosas que se pierden... porque las esconden contaban.
Y entre tanto duende que esconde empecé a notar que yo también pierdo cosas...

El miedo (de a poco),
la vergüenza (al final),
el celular,
una que otra lágrima,
gente(s),

el valor (y no puedo sostener la mirada),
los lentes (justo justo cuando quiero leer),
las ganas (c
asi nunca pero a veces),
el pelo y algunas mañas,
las ideas,
las palabras,
colectivos, trenes y cualqier medio de transporte,
algunos "por qué"(s),
la cabeza no (por eso de tenerla pegada al cuello),

la voz (después de alguna guitarreada),
tiempo,
plata (con esto de que el tiempo es oro),

la cadena (y si, también),
los anillos,
la línea,
algunos amores,
el sueño,

el eje,
el norte (a veces).



Según quién cuente el cuento.. al final algunas cosas aparecen,

o no.

"El duende está enamorado
sombrero aludo dele bailar
cortan sus manos de plomo las amapolas del carnaval
saltando, saltando.
Con mi mano de lana vidita ay! te voy acariciar."
M. Castilla- G.Leguizamón
.

lunes, 16 de agosto de 2010

Los locos

A los locos no nos quedan bien los nombres.

Los demás seres
llevan sus nombres como vestidos nuevos,
los balbucean al fundar amigos,
los hacen imprimir en tarjetitas blancas
que luego van de mano en mano
con la alegría de las cosas simples.

¡Y qué alegría muestran los Alfredos, los Antonios,
los pobres Juanes y los taciturnos Sergios,
los Alejandros con olor a mar!

Todos extienden, desde la misma garganta con que cantan
sus nombres envidiables como banderas bélicas,
tus nombres que se quedan en la tierra sonando
aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra.

Pero los locos, ¡ay señor, los locos!
que de tanto olvidar nos asfixiamos,
los pobres locos que hasta la risa confundimos
y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas,
cómo vamos a andar con los nombres a rastras,
cuidándolos,
puliéndolos como mínimos animales de plata,
viendo con estos ojos que ni el sueño somete
que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?

Los locos no podemos anhelar que nos nombren
pero también lo olvidaremos...

Roque Dalton

Imagen: María Wernicke.

lunes, 9 de agosto de 2010

La más chica.

Condenada a ser "la más chica" entre las chicas del barrio supo defender su lugar como miembro del grupo, por eso nunca fue la "hermanita de" sino que su presencia era marcada con su nombre "la Marce" (si con "la" por esto del regionalismo).
Resulta que la Marce siempre fue un misterio.
Yo, más cercana a la mayor de la casa, por edad y gusto y otras razones del camino, había decretado en un momento que la Marce "era una copada" . Tenía además una marcada preferencia y química con ella. Siempre estuve enterada de los pleitos entre hermanas, sin embargo, ante mis declaraciones, la mayor solía reconocer eso de que "era una copada" pero no lo divulgábamos mucho.
Resulta que la Marce no solo es una copada, sino que además nos fue sorprendiendo (o a mí por lo menos) también es apasionada, corajuda, intelegente, culta, seria, divertida... y adulta.
Si, ya no es "la más chica" de las chicas, porque no somos las chicas del barrio (aunque en un intento de congelar los buenos tiempos los chicos y las chicas del barrio seamos nosotros y nadie más).
Ahora es grande... siempre lo fue.
Adulta... y se le anima a esto de la adultez... y si vieran cómo.

Hoy festeja...
entre lágrimas y cuantos nervios
casi puedo sentirlos, a los nervios... y a las lágrimas también.

y yo me alegro tanto tanto que de las nuestras, "la más chica", la Marce, hoy festeje.

Aparte de una copada...
es una gran compañera y por eso las palabras,
que no alcanzan.

Verbos en Juego- Silvio Rodríguez


Yo te cuento de mi lado.

lunes, 2 de agosto de 2010

En esta puta ciudad...

Situación: 6 chicos, 6 bolsos
1 adulto, 1 bolso
2 congas, 1 bombo, 2 cajones peruanos.

El maletero dice que por "30 pesos lo arreglamos" y "si querés una boleta te tengo que cobrar 50 pesos por bulto"

-Pero vinimos en el mismo servicio y trajimos todo desde Tucumán y no tuvimos problema.
-Pero esto no es Tucumán, estás en Retiro pibe. (si con la tonadita)

Continúa la escena:
Se suben los intrumentos "coima de por medio" de los chicos del "Centro Cultural Mate Cocido" del barrio ATE de Tucumán.

Los chicos todos angustiados por la mala onda del tipo.

Los profes indignados y viendo de dónde sacar 30 mangos.

Yo acusada de "apretar" al maletero, saludo a los chicos que se vuelven a Tucumán después de ser los mejor músicos de la Feria del Libro, eso no lo empañó la mala onda del maletero.

Los choferes y demás pasajeros nos dicen que dejemos constancia del hecho.

Lo hacemos...

Igual sabemos que no va a pasar nada... porque "estamos en Retiro"
y aunque en Tucumán tampoco pase mucho con las denuncias
de visitante duele más...

y no nos lo aclaren,
ya sabemos que "esto no es Tucumán".




viernes, 16 de julio de 2010

De esos "a veces".

"A veces la vida se comporta como el viento: desordena y arrasa. Algo susurra, pero no se le entiende. A su paso todo peligra; hasta aquello que tiene raíces. Los edificios por ejemplo. O las costumbres cotidianas.
Cuando la vida se comporta de ese modo, se nos ensucian los ojos con los que vemos. Es decir, los verdaderos ojos. A nuestro lado, pasan papeles escritos con unas letras que creemos reconocer.
El cielo se mueve más rápido que las horas. Y lo peor es que nadie sabe, si alguna vez, regresará la calma."


Fragmento de "Amigos por el viento"
de Liliana Bodoc.

jueves, 8 de julio de 2010

El galán que no fue.

La había dejado subir primero al colectivo. Ante la falta de monedas, se tomó el atrevimiento y apresurado puso los 25 centavos restantes.

"Todo un galán"

Pero no...

La máquina no aceptó su moneda y ella tuvo que abrir su cartera, y buscar, y encontrar, y esperar.
Para ese entonces el romance ya se había disuelto.
Ella se sentó atrás sola.
Él, tomó los 25 centavos devueltos por la máquina, pagó su boleto y se quedó allí, maldiciendo su suerte, con todas las ganas de un día ser "todo un galán".

miércoles, 30 de junio de 2010

Everybody dance now!


Los curas a la iglesia
y los milicos al cuartel...



¡¡¡Que nos dejen disfrutar esta fiesta!!!


La nuestra
la de TODOS Y TODAS.


Para que el 14 de Julio se apruebe el matrimonio para parejas del mismo sexo...





...y después que cada quién decida si se quiere casar o qué...


miércoles, 12 de mayo de 2010

Cada niña cada niño


Por cada niña cansada de actuar débil cuando es fuerte, hay un niño cansado de aparentar ser fuerte cuando se siente vulnerable
. Por cada niño que está harto de la expectativa constante de que sepa todo, hay una niña cansada de la gente que no confía en su inteligencia. Por cada niña que está cansada de ser considerada super sensible, hay un niño temeroso de ser gentil y de llorar. Por cada niño para el cual la única forma de mostrar su masculinidad es competir, hay una niña a la que se acusa de no ser femenina cuando compite. Por cada niña que bota su muñeca, hay un niño que desea encontrar una. Por cada niño luchando porque la publicidad no le dicte sus deseos, hay una niña cuya autoestima está siendo atacada por la publicidad. Por cada niña que da un paso hacia su liberación, hay un niño que encuentra más fácilmente el camino a la libertad.

Laura Newburn, J.T. Bunnell, Nancy Smith.

martes, 4 de mayo de 2010

Palabras

"A dónde van las palabras
que no se quedaron"
Silvio Rodríguez

Tenía tantas ganas de decir
y tanto miedo de decir


que no dijo.
Nada dijo...


Y se quedó así, con ganas y miedo.




domingo, 18 de abril de 2010

"Bailá, vení, volá"

En eso de "acostumbrarse" todo parece distinto en Buenos Aires... pero todavía faltaba algo.  
El tango. ¡Ah!, el tango esa musiquita tan rioplatense que hace sentir que hay que caminar estas calles para poder entenderlo. La lógica de conventillo, de las partidas y el varon que sufre por amor. Una invitación a la nostalgia, en medio de guitarras que tan bien saben acompañar al cantor.

Por primera vez escuché tango en Buenos Aires, en una salita acogedora tres muchachos de negro reproducían los más variados temas.
Para cerrar, en el silencio de la espera, el cantor dijo... "Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?". Fue casi una bienvenida... y la invitación a volar.

La atención me hizo sentir la diferencia, escuchar tango en Buenos Aires...
es distinto,
ellos lo cantan con ese "qué sé yo". 
 ¿viste?.
Balada para un loco- Goyeneche y Piazzolla.

sábado, 10 de abril de 2010

Y llegó...

"Domingo, guitarra, pasta, faso, música, las despedidas, un día más, otro menos, el barrio, los amigos, las amigas, otra despedida, de nuevo los amigos, las amigas, las lágrimas que salen y otras que se ocultan, las calles, los consejos, la familia chica, la familia grande, una vez más las despedidas dolores que nunca terminan, las bienvenidas placeres que siempre empiezan, la terminal, el bondi, el último adiós, la ruta, las provincias, el mapa, la Gran Ciudad, Retiro, acomodarse, reacomodarse, ríes, sonríes y vuelves a reír, las dudas, la certezas, la incertidumbre la paciencia, la impaciencia, los amigos, las amigas, ser porteño/a, las distancias,los barrios, los mates, Plaza de Mayo, la plaza del Copiaat, el Obelisco, la Plaza Independencia, San Telmo, Barrio Sur, el Río de la Plata, San Javier, la 9 de Julio, la Mate de Luna, bares allá, bares aquí, los talleres, la especialización, ser especialista, la guitarra, los temas que van, vienen y se vuelven a ir, las charlas de nunca acabar y de siempre empezar, la contención anímica, me pasa siempre o casi nunca, el conurbano, la Banda del Río Salí, la cerveza, el vino, los mates de nuevo, las tardes la noches, a veces sola, a veces con alguien, el clan tucumano, las diferencias, las similitudes, extrañar, no extrañar, las llamadas, los mensajes, los correos, el chat, el blog y el fey buc, letras que se comparten, letras que se callan, letras que ni siquiera se escriben, la bocha está a full y el corazón también, Tucumán, Buenos Aires, 1300Km, espacio, tiempo, ausencias, presencdias, amor, desamor, compartir y compartirse, andar y desandar, la psicología, la psicóloga, un día más alla, uno menos acá, la felicidad la tristeza..."

Yo no podría haberlo contado mejor. Quizás sí, pero no todavía.
Y es que cuando el tiempo sobra uno piensa, se pregunta, se cuestiona y reflexiona buscando siempre la respuesta más sincera... "sí, esto quiero"... vuelve a aparecer, con una sonrisa disimulada, como si estuviera prohibido querer algo y ser feliz haciéndolo. Como si se tratara de alguna travesura y haya que ser muy cuidadoso para que nadie descubra el placer que guarda el secreto de hacer las cosas que nos hacen felices. Igual... Llegó el día, todos sabíamos que iba a llegar, en donde extraño, a todo eso, a tantos míos. Y el querer estar allá un rato, y verlos, y escucharlos (necesito escucharlos), mucho tiempo escucharlos...
Y de nuevo las palabras... palabras sueltas...y la promesa de "un Tucumán que siempre la espera".


Vientito del Tucumán- Divididos.  

(gracias Loco por las palabras, 
la presencia y los siempre(s)...)