- ¡Al fin una buena pregunta! -exclamó Víctor, entusiasmado, y ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos... que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero... que eran obligados a ejecutar ridículas pruebas para divertir a la gente... que se los forzaba a imitar a los hombres... que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán. (Y que patatín fue el consejo de hacer entender a los hombres que los animales querían volver a ser libres... Y que patatán fue la orden de huelga general...) (…)”
- ... Con que esto no, y eso tampoco, y aquello nunca más, y no es justo, y que patatín y que patatán... porque... o nos envían de regreso a nuestras selvas... o inauguramos el primer circo de hombres animalizados, para diversión de todos los gatos y perros del vecindario. He dicho.
Claro que el dueño del circo tuvo que contratar dos aviones: En uno viajaron los tigres, el león, los orangutanes, la foca, el osito y el loro. El otro fue totalmente utilizado por Víctor... porque todos sabemos que un elefante ocupa mucho, mucho espacio…”
Libro prohibido durante la última dictadura militar porque "se trata de cuentos, con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo (...) De su análisis surge una posición que agravia la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone" (Decreto fechado 13 de octubre de 1977)
NUNCA MÁS nos prohíban leer, ni pensar,
ni decir. Nunca más terrorismo de Estado, ni miedo en las calles, ni madres sin
hijas/os, ni compañeros/as secuestrados, ni robo de chicos/as, ni mujeres
violadas, ni marchas prohibidas, ni hambre obligado, ni entrega de de tierras,
ni tortura, ni represión, ni asesinatos, ni negación de derechos, ni luchas
perdidas, ni despojo de ganas, ni ninguneo a la militancia, ni mentiras de
guerra, ni viejos perversos, ni obediencia debida, ni punto final. Nunca más Bussi, ni
Videla, ni Massera, ni Menéndez, ni Bignione, ni Etchecolatz, ni Viola, ni
Albornoz, ni Astiz, ni tantos otros (con nombre y apellido). Nunca más garaje Olimpo,
ni escuelita de Famailla, ni perdón, ni olvido, ni "Vamos ganando", ni "volvió el orden", ni ojos vendados, ni Julio
López, ni Silvia Suppo…por los que queda y lo que falta...


