jueves, 24 de marzo de 2011

"Que patatín y que patatán"

“Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales”. (Diario "La Prensa", 24 de marzo de 1976).

“- ¿Se puede saber para qué hacemos huelga? -gruñó la foca, coleteando nerviosa de aquí para allá.
- ¡Al fin una buena pregunta! -exclamó Víctor, entusiasmado, y ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos... que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero... que eran obligados a ejecutar ridículas pruebas para divertir a la gente... que se los forzaba a imitar a los hombres... que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán. (Y que patatín fue el consejo de hacer entender a los hombres que los animales querían volver a ser libres... Y que patatán fue la orden de huelga general...) (…)”
“(…)El loro carraspeó, tosió, tomó unos sorbitos de agua y pronunció entonces el discurso que le había enseñado el elefante:
- ... Con que esto no, y eso tampoco, y aquello
nunca más, y no es justo, y que patatín y que patatán... porque... o nos envían de regreso a nuestras selvas... o inauguramos el primer circo de hombres animalizados, para diversión de todos los gatos y perros del vecindario. He dicho. 
Las cámaras de televisión transmitieron un espectáculo insólito aquel fin de semana: en el aeropuerto, cada uno portando su correspondiente pasaje en los dientes (o sujeto en el pico en el caso del loro), todos los animales se ubicaron en orden frente a la puerta de embarque con destino al África.
Claro que el dueño del circo tuvo que contratar dos aviones: En uno viajaron los tigres, el león, los orangutanes, la foca, el osito y el loro. El otro fue totalmente utilizado por Víctor... porque todos sabemos que un elefante ocupa mucho, mucho espacio…”

Elsa Bornerman- Un elefante ocupa mucho espacio.

Libro prohibido durante la última dictadura militar porque "se trata de cuentos, con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo (...) De su análisis surge una posición que agravia la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone" (Decreto fechado 13 de octubre de 1977)

NUNCA MÁS nos prohíban leer, ni pensar,
ni decir. Nunca más terrorismo de Estado, ni miedo en las calles, ni madres sin
hijas/os, ni compañeros/as secuestrados, ni robo de chicos/as, ni mujeres
violadas, ni marchas prohibidas, ni hambre obligado, ni entrega de de tierras,
ni tortura, ni represión, ni asesinatos, ni negación de derechos, ni luchas
perdidas, ni despojo de ganas, ni ninguneo a la militancia, ni mentiras de
guerra, ni viejos perversos, ni obediencia debida, ni punto final. Nunca más Bussi, ni
Videla, ni Massera, ni Menéndez, ni Bignione, ni Etchecolatz, ni Viola, ni
Albornoz, ni Astiz, ni tantos otros (con nombre y apellido). Nunca más garaje Olimpo,
ni escuelita de Famailla, ni perdón, ni olvido, ni "Vamos ganando", ni "volvió el orden", ni ojos vendados, ni Julio
López, ni Silvia Suppo…
 NUNCA MÁS una y 30 mil veces NUNCA MÁS...
por los que queda y lo que falta...
 Memoria, Verdad y Justicia SIEMPRE.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Por cosas como esta Elsa Bornemann es culpable de algo tan terrible como que yo quiera ser escritor...

...y de algo tan importante como que muchos chicos crezcan pensando las cosas.

Alice in Borderland... dijo...

Quién quisiera ser "culpable" de esas letras...


Ud. siga "queriendo" ser escritor, que nosotros disfrutamos de leer el intento...
...porque de "dar la vida en intentar" va la cosa ¿no?

Gracias por pasar.
(cuando usted deja marca por aquí a mi me da un frío en la espalda de saberlo rondando)

Bycho dijo...

Ni olvido ni perdón. Juicio y Castigo. A los de ayer y a los de hoy. Arruga y Carballo, como tantos otros, esperan justicia. Un pueblo libre no necesita "fuerzas de seguridad".
Besos, pequeña maravilla literaria.

Alice in Borderland... dijo...

Nos falta un poco (y tanto) para ser libres... Justicia sin perdón es el camino y ojalá nunca más demore 30 años en llegar...

Gracias mi queridísimo!
Besos!!! Lo extraño ya... (y eso que vivimos en la misma ciudad)