“(…) Los audaces cantan
más allá de la regadera, los audaces tienen amores y se consumen en su fuego,
los audaces andan por la calle a las
cuatro de la mañana sin preguntarse quién los sigue o temblar por quien pueda
encontrarlos. Los audaces siembran parques, cosechan ilusiones, son hermosos
como luces de bengalas, se tiran de paracaídas, se van a Colombia a jugar al
fútbol o a Nueva York a desafiar la nieve, tocar el chelo, subirse al metro a
las seis de la tarde y hacer amigos donde pocos los tienen. Los audaces
regresan. Los audaces viven más de ochenta años y no le temen al bastón ni a la
humildad necesaria para apoyarse en otros (…) Los audaces escriben libros como
quien cuenta prodigios en un ábaco inmenso y no tiemblan para inventar realidades
más atrevidas que la luz cayendo sobre sus escritorios”
"Audacia con estrellas" (Fragmento)
de Ángeles
Mastretta.
A veces audaz...
casi siempre bien cronopio...