Me he encontrado cometiendo este tipo de acto.
Temiéndole, porque pensaba que implicaba indefectiblemente el aniquilamiento.
Necesitaba precisar una definición, poder despejar aquel verbo que pareciera estar muy presente. Entonces recurrí a ella, que a veces hace de gurú en mi vida. Con solo una aclaración sobre el “cidio” que podía remitir a homicidio, o suicidio… el verbo pudo definirse…
Se los comparto, porque más de una vez lo cometemos…
Y por suerte más de una vez no nos aniquila.


