jueves, 13 de agosto de 2009
Un Año y...
Cada una llegó con su familia y un séquito de amigos para la despedida. Había nervios, muchas incertidumbres pero una certeza... 25 horas juntas hasta la gran ciudad, la presión de conocerse en el camino y "llevarse bien" porque la convivencia duraba 6 meses. El tren salía puntual, y no era como en las películas, no, ningún pañuelito iba a flamear. Había que saludarse en la puerta, porque nadie más pasaba a la "zona tren". Besos, abrazos... ninguna lágrima... y entregar el pasaje para entrar. Allá al fondo un grito y la imagen, casi en cámara lenta, del último saludo... Ahora sí... pasar solitas... cual equecos... y seguir solitas. Arriba sonaban los celulares y seguían llegando los chaus... una lágrima por debajo de los lentes de sol...
Hace un año empezaba mi viaje a Uruguay...
y el abanico de las posibilidades empezó a abrirse... porque como dijo Laurita "ya tuviste tu experiencia de desarraigo" y entonces uno ve las cosas desde otro lugar.
Por eso no me canso de pensar y contar de Uruguay... por eso...
viernes, 7 de agosto de 2009
Tacha
A los pocos meses de existir rondaba el barrio con algún amiguito haciendo travesuras con esa arena que se iba convirtiendo en ampliaciones y progreso de casas y duplex. Ya ingresando en la adultez salía acompañada... el barrio no era para niñas bien como ella...
Malcriada como ninguna y un poco histérica quizás. Pocos la entendían, yo creo que más por envidia que por otras razones.
El día que entré en su casa y me recibió silenciosa supe que por fin me había aceptado... por cansancio o por buena onda... no me importaba, ya no iba a tener que estar esquivando ladridos y tarascones.
Mañera y encantadora, los años le aumentaron esos dos rasgo... y ahora el vacío es casi insuperable.
Hija, compañera, amiga,
hermana, la perra de la casa...
no, mascota no...
Se trata de "lazos" leí por ahí...
y de "amores incondicionales"
(Para la Tacha... la perrita de mi amiga del alma... todo el barrio triste... yo también)
lunes, 3 de agosto de 2009
Té de Ruda...
domingo, 19 de julio de 2009
Para siempre...
En esas noches donde todo puede suceder, atravesó la puerta con un cajón peruano en mano.
Yo puse la guitarra…
En el primer acorde, intuí que podía ser para siempre…
Y aprendí a escuchar otras voces en la de él,
a maravillarme por la velocidad de sus dedos, que bailan al compás,
a emocionarme por descubrir canciones nuevas…
a animarme a llegar más alto… y no ser “tan vaga”,
y a sonreír por esa ternura innata que tiene y destella.
Intuí que podía ser para siempre… que si no era en algún dpto de Bs As… iba a ser en algún parque de Tucumán, un Managua, un cerro, una guitarreada, una casa en común...
Sí…íbamos a encontrarnos
Me contó de un sueño…de un viaje… de cantar en otros lados donde los idiomas son distintos, y las gentes, y los colores…
y ahora se cumple…
No entro de felicidad de saberlo feliz!
Y ahora se va a cantar por otros pagos,
nos quedamos envidiando a los que van a poder escuchar…
“Canto, canto. Tan débil soy
que cantar es mi mano alzada y fuerte
Canto, canto
que mas hacer con palabras deshabitadas,
sino cantar”
Jorge Fandermole
Todavía me debes un “locuras”
Salud compradre Pichula! Hasta la vuelta…