sábado, 7 de marzo de 2009

Todo pasa y todo queda.....

De mi mamá heredé muchas cosas: el gusto por las pastas, las caderas, la receta de la “rosca familiar”, muchas muchas cosas… entre esas…la pasión por Serrat.

Y anoche pude vivir esa pasión en carne propia, porque las dos fuimos al recital del Nano.

En realidad es casi imposible dejar de mirar el escenario, porque una se queda así como hipnotizada, ante tanta maravilla, ante la palabra escrita primero y cantada después, ante la figura del poeta. Pero entre canción y canción yo la miraba a ella, casi en actitud de espía la miraba… como lo miraba, como sonreía cuando él hablaba, como se secaba las lágrimas con “esos locos bajitos” y como cantaba… todas las canciones cantaba…

Siempre dijo que con élme iría para siempre”, ya no sé si lo dijo o es pura sospecha mía...

Pero anoche la vi feliz, muy feliz.

Y me alegré de compartir con ella tanta felicidad.

Y me acordé que al Nano lo heredé de ella… si de ella.

2 comentarios:

Maby dijo...

Qué lindo cuando uno llega a ese punto de encuentro con nuestra madre. El recital dicen que estuvo bueno. Abrazo.

Anónimo dijo...

a mi serrat me lo presentó mi papa...escuchab tirada en el piso del comedor cdo era peque mientras él preparaba un asdo para sus amigos del colegio q venían a risotadas e invadían ntra ksa q por esos años no tenia tantos hijos....q emoción, spre me hace llorar Serrat..de alegría, de bronca, de injusticia, de comprension..por todo me hace llorar y mi papa se fue a Santorini a ver dode vivió Serrat y enendió con semejante pasaje q hasta él (un simple doc en biologia) se podía inspirar...pero cantar como Serrat jamas....