sábado, 29 de mayo de 2010

Me traigo

Los mates mañaneros con mi madre y un "nos tomamos algo" que ya se cumplirá. La canción propia de mi trovador favorito, el olorcito al cerro, las lágrimas y el reclamo de ella. Una chusmeada con mates y pinturas de uñas, el "llevame con vos" de mi ahijada y sus cuadernos y sus palabras de segundo grado. Los ravioles, la familia y el solcito de un feriado. Una invitación a Tafí (que queda pendiente); un baile con los dodos y ser la bruja, con sombrero y todo, que llega de lejos. Las mil cervezas que faltaban y que no alcanzan para contar todo y la tranquilidad de verlos bien. El gusto de verla vestida de blanco y tan pero tan feliz; los consejos de la Jus y los brindis porque "los varones también son re complicados", las teorías en Managua y una escena de policías en acción en el barrio. El cine latinoamericano y la bajada de línea, y él que siempre me espera a que me tome el taxi. La panza grande de mi prima y esa sobrinita que ya ya viene. La plaza San Martín y el humo a las 2 de la mañana y la última cerveza en La P y C. Un café y el deseo de patria de mi viejo; ver la tele acostada en la cama de mi mamá, escuchar consejos en el living y un "te digo lo que le digo a mis hijas" que siempre me deja pensando. Las palabras que mi amigo ya no se acuerda por tanto wisky; las miradas cómplices y entender que ya no estoy allá. El encuentro con mis brujos favoritos y las ganas de que se repita aunque parezca imposible. Los nervios de estudio de la Ale y la renguera de Pablo. La certeza de que "está lindo Tucumán" y mil promesas de visitas. Muchos besos y  abrazos dados y recibidos.Las canciones de Karina y Banda 21, con interpretación, sino no. Un par de pantuflas nuevas y una bolsa con tortillas y alfajores. Las ganas de contar todo y terminar diciendo nada. La confianza con los ex "jefecitos"y el reencuentro con los compañeros. Bailar cuarteto con el famoso y "no equivocarme ni una vez" y algún rock como en los bailes de colegio. El gustito de la mirinda manzana y la buena onda de sección alumnos. El cansancio por estar 8 días intentando la presencia de una ausencia de 3 meses. La promesa de la vuelta pronto...

Y alegría... sobre todo...
una sonrisa enorme...
por haberme animado a ir... y volver.

(gracias a todos por haberme recibido y 
haberme tratado como si no me hubiera ido)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

ay amiga...que ganas de llorar...tantas cosas que se hicieron presentes por esos días, incluso tanta infancia volviendo constantemente, tanta alegría y tanta nostalgia. Tanto pero tanto cariño y ganas de no dejarlos ir y que se queden conmigo, pero a su vez la satisfacción de verlos tan contentos con lo conseguido, porque sé que no es fácil, sé que hubo esfuerzo y sé que todo nos costó y nos cuesta mucho....Te quiero. Agus M.

Alice in Borderland... dijo...

Esas ganas de no dejarnos ir debe ser más o menos las ganas de traerte para aquí que yo tengo... deben ser parecidas, creo yo.
Mucho de "lo nuestro" esos días ¿no?. Y la satifacción de vernos felices, lejos, pero en la nuestra... en la lucha.

Un abrazo grande mi Agus! te quiero tanto (y por eso cuesta)

Anónimo dijo...

aliii que ganas de verte q tenia! pero yo se que volveras y podremos ponernos al dia de por lo menos algunos meses!!!! jajaja te quiero amiga! y me alegro muchisimo que hayas venido y que hayas vuelto a tu nuevo lugar, porque eso es lo que mas cuesta!.. te felicto por tanto esfuerzo, por el mismo que nos tenes acostumbrados!!
un beso grande y un abrazo mas grandeee!!!! cuidate mucho!
xime

victoria dijo...

Tucumán es siempre el único lugar al que se vuelve y del que nunca terminaremos de irnos; pero es también la posibilidad de conocer otros espacios y vivirlos. Apropiarselos, sabiendo siempre que en el cerro Ñuñorco esta durmiendo un indio que nos proteje.

Alice in Borderland... dijo...

Gracias Xime! por el aguante siempre! yo también quería verte ( a vos y a todas las cumpas). En la próxima nos ponemos al día.
Gracias de verdad!
besos.


Entramos en contradicción en estás idas y vueltas, en ese "lo quiero lo quiero, pero no es ahí donde quiero estar" (por lo menos ahora. Sí, por suerte tenemos ese indio, y tantas otras fuerzas, que nos protegen desde nuestros cerros... y los demás... "viene por añadidura".

Gracias Viki!!!
un abrazo fuerte fuerte!