Él está cansado.
Dice que
a nadie le importa. Que aquí a nadie le importa. Que la cultura es como el papel higiénico, y que nadie salta por nadie, cuando la cosa se pone seria.
Un poco tiene razón...
Pero yo creo que no es cuestión de "saltar" así porque sí. Que la
organización lleva tiempo, y que aunque no podamos darnos el lujo de esperar demasiado, hay que esperar.
Él dice que cómo esperar, que cuando viene los mismos de siempre a romper con lo que construiste, esperar qué. Un poco tiene razón...
Son los de siempre, los que persigue, pegan, insultan, destruyen. Son los mismos de siempre, los que tiene el poder, porque se lo adueñaron, y lo bajan.. a golpes lo bajan...
Esta vez, la
excusa fue una fuga... "
un pibe
que se escapó del Roca" dicen... Y quién no.. digo yo... si estás ahí adentro y tenés la oportunidad de salir...quién no.
"60 lo fueron a buscar", "a un comedor lo fueron a buscar" "cuando estaban dando el taller lo fueron a buscar"
Y entraron, rompieron, pegaron, insultaron...
y no lo encontraron porque no estaba ahí.
Yo todavía creo en el juego, la canción,la literatura, la risa, la imaginación. En la construcción simbólica en espacios donde el pensar puede volverse peligroso. Donde seguimos siendo perseguidos porque somos "los sospechosos de siempre".
Él está cansado... y se siente solo.. en la queja, en la denuncia y en la lucha.
Yo creo que somos pocos, pero somos al fin, los que denunciamos la violencia, los que no queremos que esto se repita, los que sabemos que mañana nos puede tocar, los que nos solidarizamos con los demás educadores populares. Y así con la idea que los mundos mejores, son posibles, hay que seguir...
en la lucha hay que seguir...
como dice en piojo de Roldán "meta vivir don sapo".