viernes, 21 de mayo de 2010

Yo pregunto



Cuando lo imposible
se hace posible...

¿Pierde el encanto?



miércoles, 12 de mayo de 2010

Cada niña cada niño


Por cada niña cansada de actuar débil cuando es fuerte, hay un niño cansado de aparentar ser fuerte cuando se siente vulnerable
. Por cada niño que está harto de la expectativa constante de que sepa todo, hay una niña cansada de la gente que no confía en su inteligencia. Por cada niña que está cansada de ser considerada super sensible, hay un niño temeroso de ser gentil y de llorar. Por cada niño para el cual la única forma de mostrar su masculinidad es competir, hay una niña a la que se acusa de no ser femenina cuando compite. Por cada niña que bota su muñeca, hay un niño que desea encontrar una. Por cada niño luchando porque la publicidad no le dicte sus deseos, hay una niña cuya autoestima está siendo atacada por la publicidad. Por cada niña que da un paso hacia su liberación, hay un niño que encuentra más fácilmente el camino a la libertad.

Laura Newburn, J.T. Bunnell, Nancy Smith.

martes, 4 de mayo de 2010

Palabras

"A dónde van las palabras
que no se quedaron"
Silvio Rodríguez

Tenía tantas ganas de decir
y tanto miedo de decir


que no dijo.
Nada dijo...


Y se quedó así, con ganas y miedo.




martes, 27 de abril de 2010

Espero.

Parece ser que uno desea, desea y desea...
así tres veces, como en el día de su cumpleaños...

el deseo se cumple.

Y cuando se acerca ese momento en el que se produce la magia del deseo cumplido... cuando faltan horas apenas... instantes... después de tanto tiempo de espera...

Adrenalina, miedos y un sin fin de preguntas.

Así espero...
con la seguridad del tiempo compartido
y la desconfianza que produce el "cómo cambian las cosas los años".

Así espero...
el primer abrazo donde, supongo, aparecerán las respuestas a tantas tantas preguntas.


Entonces se volvió sobre sus pasos, bajó la cuesta,
y atravesó el mundo. 
El mundo entero.      Llegó a su pueblo, cruzó la plaza, 
caminó hasta el árbol
y le preguntó al hombre que estaba
sentado a su sombra:
     ¿Qué hacés aquí, sentado 
bajo este árbol?
Y el hombre dijo con la voz quebrada:
    Te espero."
"El árbol de las lilas"
 de María Teresa Andruetto.