martes, 27 de diciembre de 2011

Simples navidades.

Camila tiene 3 años aunque le gusta decir que tiene 5, la curiosidad en los ojos y una sonrisa enorme lista para la foto. Es salvaje, muy salvaje, y cuando se emociona se le nota en todo el cuerpo.
Habla mucho, siempre habló mucho, antes en algún idioma que nosotros seres consumidos por la neurosis no llegábamos a captar; pero en un esfuerzo para que la entendamos aprendió a hablar nuestro idioma. Le cuesta, arrancar sobre todo. Pero después de un par de sílabas tartamudeadas siguen claras explicaciones, más extensas o más cortas, según lo requiera el tema a debatir.
Todavía no termina de captar esto de la navidad. Sabe que hay regalos, que hay que esperarlo, no tiene ningún sentido del tiempo, así que más tarde más temprano a ella no le importa. El arbolito con lucecitas, y el pesebre al lado, no le cierran mucho. Pero igualmente pide que las miremos como prenden y apagan sin importar ningún nacimiento.


-¿Qué es eso? Es la pregunta habilitante, de ahí en más es dejarse llevar.
-Una casita, ellos viven ahí, responde señalando camellos, reyes, vacas y carpinteros.
-¿Y quiénes son ellos?
Duda un segundo, el mismo segundo que le lleva tartamudear al principio.
-Muñecos duros, dice segura y se retira de la escena dando por finalizada la charla.

Entonces pienso en los arbolitos, la nieve que no hay, y cuanta cosa ajena; las lucecitas que nunca funcionan, el peligro de la pirotecnia, el vitel toné de las mil calorías con este calor, los pesebres que nadie mira, los regalos que todos esperan, el pan dulce, budín y fruta seca, y sigue el calor; el bendito santa que ha llegado antes a la casa de al lado… y en todo lo extra con lo que cargan las fiestas.

Las navidades debieran ser simples… 
como los muñecos duros de Camila.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Pintame...

"Estar bien es una elección m'hijo"
me ha dicho mi abuela creo.…
No me acuerdo muy bien,
pero me imagino que así debe haber sido.

 Hablando un poco de todo, con él, que de todo un poco hablamos, hablábamos de los humores y de los colores que uno y la otra le van viendo y poniendo a la vida.

“Porque hay veces que a la cosa la ves negra, porque está negra”…
“Pero hay veces que está de otros colores y lo mismo la ves negra”…

Y a nosotros nos gustan los colores, y siempre intentamos que sea más de uno, que sean mezclados y bien brillantes. Y nos enojamos cuando los días pierden brillo, nos entristece vernos monocromáticos; entonces inventamos las más raras estrategias para cambiar la tonalidad.
Y jugamos a pintar...
Más de una vez hemos quedado expuestos a ser tratados como ridículos optimistas. 
Pero las nubes negras, no nos sientan muy bien…
 El desafío, pensábamos, era andar eligiendo otros colores, o inventarse nuevas formas para ir pintando, para ir cambiando esa negrura por algún tono que quede mejor.

“Una elección”… recordaba él de un recuerdo quizás imaginado.
“Y un esfuerzo”, le agregaba yo a ese recuerdo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Es muy triste...

... andar por la vida sin pregunta - dijo una vez.
 Foto por Sebastián Ernesto Suárez
(…) “Y es que las preguntas verdaderamente serias son aquellas que pueden ser formuladas hasta por un niño. Sólo las preguntas más ingenuas, son las verdaderamente serias. 
Son preguntas que no tienen respuestas. 
Una pregunta que no tiene respuesta es una barrera que no puede atravesarse. Dicho de otro modo: precisamente  las preguntas que no tienen respuestas son las que determinan las posibilidades del ser humano, son las que trazan las fronteras de la existencia del hombre.” (…)

"La insoportable levedad del ser"
de Milan Kundera.

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Jugás?

Un juego.
Jugar con palabras: con lo que dicen, con lo que creemos que dicen o con lo que quisiéramos que digan.

Las palabras eran: casualidad, destino,efectocoincidencia, bonita, manos, amor, músicanegro, sueño, mate, vinopoesía, política, libertad, Estadocausa, sonrisa, ropa, autonomíacama,  librodesnudez, ojos, felicidadmiedo...

Era difícil el juego, pero quiso aprender a jugar...


Y ahí anda
pesándolas...
diciéndolas...
escuchándolas...
viviéndolas.
(creyendo y queriendo)




"Usted me hace poeta y yo vivo inspirao"