sábado, 3 de marzo de 2012

¿Porqué llamamos

                                   amor al amor?


Con lo que cuesta, con lo que duele,
con lo que tarda, con lo que arde,
con lo que falta, con lo que quema
con lo que ausencia, con lo que tiene,
con lo que viene, con lo que ahueca,
con lo que silencia, con lo que canta,
con lo que arrulla, con lo que leche,
con lo que vibra, con lo que abraza,
con lo que olvida, con lo que vida,
con lo que pajarito, pajarito,
caracolito tan poco mío y de nadie…

Cartas al Rey de la Cabina
Luis María Pescetti

jueves, 23 de febrero de 2012

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"Por suerte tengo guitarra, 
para cantar mi dolor..."

“No me gusta el ruido de los helicópteros
me recuerda épocas que no me quiero acordar...”

Decía y se señalaba la boca del estómago.

“Cuando volaban bajito era porque había quilombo”

Volvía a decir.
Miraba para arriba y parecía escucharlos a esos otros, y casi retumbaban las hélices.

Se veía, se dejaban ver en el cuerpo, las marcas del miedo y del dolor.


Porque muchas veces el  dolor solo remite al dolor. 

martes, 3 de enero de 2012

¿Qué querés que te regale...?

Preguntó primero que nadie…
Una fiesta llena de amigas, amigos y mucho amor.
Algunas siestas, pero de esas que se duermen, caminatas con mate por cualquier ciudad y un río ancho. ancho.
Aire de cerro para cuando extrañe; la felicidad plena como esa de ir por primera vez al cine.
Muchas noches inolvidables, mil sorpresas y mil asombros.
Unas cuantas lágrimas, lugares nuevos, gentes(s) nuevas, y algún recuerdo.
Un último suspiro, ese que libera de todo sufrimiento; una sonrisa enorme que muestre todos, o casi todos, los dientes.
Algunas dudas y varias certezas.
Un par de zapatos para gastarlos, chocolates “combinados” para compartir.
Películas para abrazarse y que yo no me duerma, o sí.
Abrazos, muchos abrazos y más besos todavía.
Un “te extraño” cuando no escuche.
Muchas canciones nuevas que me cuesten aprender y al final me salgan bonitas.
Paseos en bici, sin bicisenda.
La pasión por la militancia, y la acción dispuesta a cambiar el mundo.
Libros, unos cuantos.
Muchos brebajes de esos que “reparan el alma”; algunas carcajadas liberadoras;
ganas de seguir caminando y aprendiendo…

Y una gran mochila dónde guardar todo…
y un anotador, para seguir la lista y no olvidarme nunca de “lo que quiero”.

martes, 27 de diciembre de 2011

Simples navidades.

Camila tiene 3 años aunque le gusta decir que tiene 5, la curiosidad en los ojos y una sonrisa enorme lista para la foto. Es salvaje, muy salvaje, y cuando se emociona se le nota en todo el cuerpo.
Habla mucho, siempre habló mucho, antes en algún idioma que nosotros seres consumidos por la neurosis no llegábamos a captar; pero en un esfuerzo para que la entendamos aprendió a hablar nuestro idioma. Le cuesta, arrancar sobre todo. Pero después de un par de sílabas tartamudeadas siguen claras explicaciones, más extensas o más cortas, según lo requiera el tema a debatir.
Todavía no termina de captar esto de la navidad. Sabe que hay regalos, que hay que esperarlo, no tiene ningún sentido del tiempo, así que más tarde más temprano a ella no le importa. El arbolito con lucecitas, y el pesebre al lado, no le cierran mucho. Pero igualmente pide que las miremos como prenden y apagan sin importar ningún nacimiento.


-¿Qué es eso? Es la pregunta habilitante, de ahí en más es dejarse llevar.
-Una casita, ellos viven ahí, responde señalando camellos, reyes, vacas y carpinteros.
-¿Y quiénes son ellos?
Duda un segundo, el mismo segundo que le lleva tartamudear al principio.
-Muñecos duros, dice segura y se retira de la escena dando por finalizada la charla.

Entonces pienso en los arbolitos, la nieve que no hay, y cuanta cosa ajena; las lucecitas que nunca funcionan, el peligro de la pirotecnia, el vitel toné de las mil calorías con este calor, los pesebres que nadie mira, los regalos que todos esperan, el pan dulce, budín y fruta seca, y sigue el calor; el bendito santa que ha llegado antes a la casa de al lado… y en todo lo extra con lo que cargan las fiestas.

Las navidades debieran ser simples… 
como los muñecos duros de Camila.