martes, 8 de junio de 2010

Lugar común


"Dónde vas a ver el partido"
nos preguntábamos a la mañana o cuando nos veíamos. Depende la importancia del mismo y el día de la semana que tocaba, lo veíamos en casa, o cada quien con sus amigos.
Desde chica me introdujo en el mundo futbolero, en "su" mundo. A mí me encantaba jugar, era lo más divertido. Con el tiempo y la marcación de género de por medio, eso solo quedó para él. Juega bien. Muy bien juega. Lo ví pocas veces jugar, pero los comentarios circulan y a mí me da un orgullo. Esguinses, operaciones y tobillos hinchados eran comunes.
Cuando dejamos de compartir la pelota, empezamos a compartir los partidos. Nunca me hizo callar, y respondía con paciencia las distintas preguntas sobre "quién es ese" y "dónde jugaba antes".

Hoy sé de fútbol, y sé porque él me enseñó y casi me convenció que podíamos compartirlo.
Y quizás me gusta tanto tanto porque desde ese lugar común hemos contruido otros lugares, también comunes y muy muy nuestros.
Esta vez quizás no gritemos ningún gol juntos... y no imagino un mundial sin sus enojos, ansiedades y cálculos.


En estas vísperas de mundial, lo extraño mucho al "Sugus", al "Negro Small"...mi hermano, Pablo.
Porque cuando dicen fútbol, yo pienso en él.





miércoles, 2 de junio de 2010

Trueque


..." Te cambio entonces mi mano por la tuya, la lluvia por tu paraguas para que te mojes un poco, la caída de la lágrima por la caída del sol, unas papas fritas por un puchero de mi madre, el humo del cigarrillo por el viento, la cocaína por el polvo de estrellas, como me dijo una vez mi amigo Fito.

Todos los dolores del cuerpo por la palabra PAZ escrita con felpón indeleble en cada planta del pie, que es donde se reflejan todos los puntos del cuerpo humano para que siempre camines en paz.

Te cambio también ka mirada por la palabra, porque la palabra está llena de ramas de la enredadera mental que te han plantado en la cabeza tus padres y los suyos, un mate amargo por uno dulce, el castigo por una bolsa de caramelos de miel. La piscina por una pelopincho y la pelopincho por un río con pescados."...

Fragmento de "Casa de Cambio"
de Alejandro Nicolau
Revista Trompetas Completas Nº27
Tucumán- Argentina.


sábado, 29 de mayo de 2010

Me traigo

Los mates mañaneros con mi madre y un "nos tomamos algo" que ya se cumplirá. La canción propia de mi trovador favorito, el olorcito al cerro, las lágrimas y el reclamo de ella. Una chusmeada con mates y pinturas de uñas, el "llevame con vos" de mi ahijada y sus cuadernos y sus palabras de segundo grado. Los ravioles, la familia y el solcito de un feriado. Una invitación a Tafí (que queda pendiente); un baile con los dodos y ser la bruja, con sombrero y todo, que llega de lejos. Las mil cervezas que faltaban y que no alcanzan para contar todo y la tranquilidad de verlos bien. El gusto de verla vestida de blanco y tan pero tan feliz; los consejos de la Jus y los brindis porque "los varones también son re complicados", las teorías en Managua y una escena de policías en acción en el barrio. El cine latinoamericano y la bajada de línea, y él que siempre me espera a que me tome el taxi. La panza grande de mi prima y esa sobrinita que ya ya viene. La plaza San Martín y el humo a las 2 de la mañana y la última cerveza en La P y C. Un café y el deseo de patria de mi viejo; ver la tele acostada en la cama de mi mamá, escuchar consejos en el living y un "te digo lo que le digo a mis hijas" que siempre me deja pensando. Las palabras que mi amigo ya no se acuerda por tanto wisky; las miradas cómplices y entender que ya no estoy allá. El encuentro con mis brujos favoritos y las ganas de que se repita aunque parezca imposible. Los nervios de estudio de la Ale y la renguera de Pablo. La certeza de que "está lindo Tucumán" y mil promesas de visitas. Muchos besos y  abrazos dados y recibidos.Las canciones de Karina y Banda 21, con interpretación, sino no. Un par de pantuflas nuevas y una bolsa con tortillas y alfajores. Las ganas de contar todo y terminar diciendo nada. La confianza con los ex "jefecitos"y el reencuentro con los compañeros. Bailar cuarteto con el famoso y "no equivocarme ni una vez" y algún rock como en los bailes de colegio. El gustito de la mirinda manzana y la buena onda de sección alumnos. El cansancio por estar 8 días intentando la presencia de una ausencia de 3 meses. La promesa de la vuelta pronto...

Y alegría... sobre todo...
una sonrisa enorme...
por haberme animado a ir... y volver.

(gracias a todos por haberme recibido y 
haberme tratado como si no me hubiera ido)

viernes, 21 de mayo de 2010

Yo pregunto



Cuando lo imposible
se hace posible...

¿Pierde el encanto?