sábado, 28 de agosto de 2010

Acerca de las preguntas

"Yo vivo de preguntar
saber no puede ser lujo"

Nacho el que dudaba que la felicidad pudiera venir en cajitas ahora que tiene 6 años se pregunta por otras cuestiones...

Empolla un huevo duro bajo la almohada,
y todas las mañanas pregunta cuándo va a salir de ahí un pollito.

Por supuesto no recibe ninguna respuesta que le parezca contundente y acertada; y no hace caso a madre, padre, abuela y cualquier persona que se acerque con intenciones de hacerlo abandonar semejante empresa.

No dejo de sorprenderme de las distintas formas de buscar verdades que cada quién va implementando para encontrarla. Más o menos "normales" o convencionales mejor... son eso, distintas formas de preguntar... que en el caso de Nachito es toda una puesta en escena.

Que de ahí no sale un pollito supongo se convencerá en poco tiempo.
Que encuentre la respuesta a su pregunta, no sé, habrá que ver.

Solo espero que nunca nunca se canse de preguntar, de buscar verdades...

...y de provocarlas.

"Soy el destino del mar
soy un niño que pregunta"
Silvio Rodríguez




Grupo Vocal Sampling (Cuba) versión de "El escaramujo" de Silvio Rodríguez.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Una de plomo y una de lana

Los duendes tienen ese no sé que de estar en todos lados... y el secreto de que casi casi todos saben algo de ellos, más de aquí más de allá... pero "duende" siempre remite a algo.
Cómo se las ingeniarán para entrar en las historias de la gente, yo no sé. Porque no es que sepa de duendes, no mucho.
Lo que sé, lo sé porque he escuchado algunas historias que se cuentan y se cantan. Y pasó lo que pasa con las historias, que rápidamente las hacemos propias y casi las contamos así, como las escuchamos.
Lo lindo de las historias, es que cuando las estamos contando le vamos poniendo eso de cada uno... "lo subjetivo" dicen algunos, "lo propio", "la marca di'uno" también se escucha. La idea es que con la voz propia, algo de lo propio se traslada a esa historia y entonces al contarla habla no sólo uno, sino todos los que detrás, alguna vez, también la contaron.

Anduve contando,
contando cosas contadas...
y buscando que cuenten,
que cuenten sobre lo contado.

De cosas que se pierden... porque las esconden contaban.
Y entre tanto duende que esconde empecé a notar que yo también pierdo cosas...

El miedo (de a poco),
la vergüenza (al final),
el celular,
una que otra lágrima,
gente(s),

el valor (y no puedo sostener la mirada),
los lentes (justo justo cuando quiero leer),
las ganas (c
asi nunca pero a veces),
el pelo y algunas mañas,
las ideas,
las palabras,
colectivos, trenes y cualqier medio de transporte,
algunos "por qué"(s),
la cabeza no (por eso de tenerla pegada al cuello),

la voz (después de alguna guitarreada),
tiempo,
plata (con esto de que el tiempo es oro),

la cadena (y si, también),
los anillos,
la línea,
algunos amores,
el sueño,

el eje,
el norte (a veces).



Según quién cuente el cuento.. al final algunas cosas aparecen,

o no.

"El duende está enamorado
sombrero aludo dele bailar
cortan sus manos de plomo las amapolas del carnaval
saltando, saltando.
Con mi mano de lana vidita ay! te voy acariciar."
M. Castilla- G.Leguizamón
.

lunes, 16 de agosto de 2010

Los locos

A los locos no nos quedan bien los nombres.

Los demás seres
llevan sus nombres como vestidos nuevos,
los balbucean al fundar amigos,
los hacen imprimir en tarjetitas blancas
que luego van de mano en mano
con la alegría de las cosas simples.

¡Y qué alegría muestran los Alfredos, los Antonios,
los pobres Juanes y los taciturnos Sergios,
los Alejandros con olor a mar!

Todos extienden, desde la misma garganta con que cantan
sus nombres envidiables como banderas bélicas,
tus nombres que se quedan en la tierra sonando
aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra.

Pero los locos, ¡ay señor, los locos!
que de tanto olvidar nos asfixiamos,
los pobres locos que hasta la risa confundimos
y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas,
cómo vamos a andar con los nombres a rastras,
cuidándolos,
puliéndolos como mínimos animales de plata,
viendo con estos ojos que ni el sueño somete
que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?

Los locos no podemos anhelar que nos nombren
pero también lo olvidaremos...

Roque Dalton

Imagen: María Wernicke.

lunes, 9 de agosto de 2010

La más chica.

Condenada a ser "la más chica" entre las chicas del barrio supo defender su lugar como miembro del grupo, por eso nunca fue la "hermanita de" sino que su presencia era marcada con su nombre "la Marce" (si con "la" por esto del regionalismo).
Resulta que la Marce siempre fue un misterio.
Yo, más cercana a la mayor de la casa, por edad y gusto y otras razones del camino, había decretado en un momento que la Marce "era una copada" . Tenía además una marcada preferencia y química con ella. Siempre estuve enterada de los pleitos entre hermanas, sin embargo, ante mis declaraciones, la mayor solía reconocer eso de que "era una copada" pero no lo divulgábamos mucho.
Resulta que la Marce no solo es una copada, sino que además nos fue sorprendiendo (o a mí por lo menos) también es apasionada, corajuda, intelegente, culta, seria, divertida... y adulta.
Si, ya no es "la más chica" de las chicas, porque no somos las chicas del barrio (aunque en un intento de congelar los buenos tiempos los chicos y las chicas del barrio seamos nosotros y nadie más).
Ahora es grande... siempre lo fue.
Adulta... y se le anima a esto de la adultez... y si vieran cómo.

Hoy festeja...
entre lágrimas y cuantos nervios
casi puedo sentirlos, a los nervios... y a las lágrimas también.

y yo me alegro tanto tanto que de las nuestras, "la más chica", la Marce, hoy festeje.

Aparte de una copada...
es una gran compañera y por eso las palabras,
que no alcanzan.

Verbos en Juego- Silvio Rodríguez


Yo te cuento de mi lado.