"...Porque es bien sabido que las puertas fueron antes ventanas, y antes fueron rendijas, y antes fueron y son memoria. Tal vez por eso temen los de arriba, porque quien tiene memoria en realidad tiene en su futuro una puerta. Somos muchos y muchas los que al buscar la memoria estamos buscando partes de nuestro rostro. Quien nos pide que olvidemos, nos pide que sigamos incompletos, usando las prótesis que el Poder oferta..." Subcomandante Marcos. Carta por el 24 de Marzo.2001.
..."¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, tener alas ligeras, bajo el cielo volar; ir al sol por la escala luminosa de un rayo, saludar a los lirios con los versos de Mayo, o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, ni los cisnes unánimes en el lago de azur. Y están tristes las flores por la flor de la corte, los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules! Está presa en sus oros, está presa en sus tules en la jaula de mármol del palacio real; el palacio soberbio que vigilan los guardas, que custodian cien negros con sus cien alabardas, un lebrel que no duerme y un dragón colosal..."
Ella salió de su casa. Cruzó la calle, atravesó la plaza y pasó junto al árbol florecido de lilas. Miró rápidamente al hombre. Al árbol.Pero no se detuvo. Había salido a buscar, y tenía prisa.
Él la vio pasar, alejarse, volverse pequeña, desaparecer. Y se quedó mirando el suelo nevado de lilas.
Ella fue por el mundo a buscar. Por el mundo entero.
De "El árbol de las lilas" de María Teresa Andruetto.