Yo no podría haberlo contado mejor. Quizás sí, pero no todavía.
Y es que cuando el tiempo sobra uno piensa, se pregunta, se cuestiona y reflexiona buscando siempre la respuesta más sincera... "sí, esto quiero"... vuelve a aparecer, con una sonrisa disimulada, como si estuviera prohibido querer algo y ser feliz haciéndolo. Como si se tratara de alguna travesura y haya que ser muy cuidadoso para que nadie descubra el placer que guarda el secreto de hacer las cosas que nos hacen felices. Igual... Llegó el día, todos sabíamos que iba a llegar, en donde extraño, a todo eso, a tantos míos. Y el querer estar allá un rato, y verlos, y escucharlos (necesito escucharlos), mucho tiempo escucharlos...
Y de nuevo las palabras... palabras sueltas...y la promesa de "un Tucumán que siempre la espera".
(gracias Loco por las palabras,
la presencia y los siempre(s)...)
