domingo, 18 de abril de 2010

"Bailá, vení, volá"

En eso de "acostumbrarse" todo parece distinto en Buenos Aires... pero todavía faltaba algo.  
El tango. ¡Ah!, el tango esa musiquita tan rioplatense que hace sentir que hay que caminar estas calles para poder entenderlo. La lógica de conventillo, de las partidas y el varon que sufre por amor. Una invitación a la nostalgia, en medio de guitarras que tan bien saben acompañar al cantor.

Por primera vez escuché tango en Buenos Aires, en una salita acogedora tres muchachos de negro reproducían los más variados temas.
Para cerrar, en el silencio de la espera, el cantor dijo... "Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?". Fue casi una bienvenida... y la invitación a volar.

La atención me hizo sentir la diferencia, escuchar tango en Buenos Aires...
es distinto,
ellos lo cantan con ese "qué sé yo". 
 ¿viste?.
Balada para un loco- Goyeneche y Piazzolla.

sábado, 10 de abril de 2010

Y llegó...

"Domingo, guitarra, pasta, faso, música, las despedidas, un día más, otro menos, el barrio, los amigos, las amigas, otra despedida, de nuevo los amigos, las amigas, las lágrimas que salen y otras que se ocultan, las calles, los consejos, la familia chica, la familia grande, una vez más las despedidas dolores que nunca terminan, las bienvenidas placeres que siempre empiezan, la terminal, el bondi, el último adiós, la ruta, las provincias, el mapa, la Gran Ciudad, Retiro, acomodarse, reacomodarse, ríes, sonríes y vuelves a reír, las dudas, la certezas, la incertidumbre la paciencia, la impaciencia, los amigos, las amigas, ser porteño/a, las distancias,los barrios, los mates, Plaza de Mayo, la plaza del Copiaat, el Obelisco, la Plaza Independencia, San Telmo, Barrio Sur, el Río de la Plata, San Javier, la 9 de Julio, la Mate de Luna, bares allá, bares aquí, los talleres, la especialización, ser especialista, la guitarra, los temas que van, vienen y se vuelven a ir, las charlas de nunca acabar y de siempre empezar, la contención anímica, me pasa siempre o casi nunca, el conurbano, la Banda del Río Salí, la cerveza, el vino, los mates de nuevo, las tardes la noches, a veces sola, a veces con alguien, el clan tucumano, las diferencias, las similitudes, extrañar, no extrañar, las llamadas, los mensajes, los correos, el chat, el blog y el fey buc, letras que se comparten, letras que se callan, letras que ni siquiera se escriben, la bocha está a full y el corazón también, Tucumán, Buenos Aires, 1300Km, espacio, tiempo, ausencias, presencdias, amor, desamor, compartir y compartirse, andar y desandar, la psicología, la psicóloga, un día más alla, uno menos acá, la felicidad la tristeza..."

Yo no podría haberlo contado mejor. Quizás sí, pero no todavía.
Y es que cuando el tiempo sobra uno piensa, se pregunta, se cuestiona y reflexiona buscando siempre la respuesta más sincera... "sí, esto quiero"... vuelve a aparecer, con una sonrisa disimulada, como si estuviera prohibido querer algo y ser feliz haciéndolo. Como si se tratara de alguna travesura y haya que ser muy cuidadoso para que nadie descubra el placer que guarda el secreto de hacer las cosas que nos hacen felices. Igual... Llegó el día, todos sabíamos que iba a llegar, en donde extraño, a todo eso, a tantos míos. Y el querer estar allá un rato, y verlos, y escucharlos (necesito escucharlos), mucho tiempo escucharlos...
Y de nuevo las palabras... palabras sueltas...y la promesa de "un Tucumán que siempre la espera".


Vientito del Tucumán- Divididos.  

(gracias Loco por las palabras, 
la presencia y los siempre(s)...)

martes, 30 de marzo de 2010

Oxidados dictadores

"Y siguen los mismos muertos
podridos de crueldad"
Ismael Serrano.

El tipo que ensució nuestro jardín hoy es intocable.
Ayer también lo era... era dueño del jardín y él decidía quien vivía y quien no.
Hoy, por viejo más que por zorro, vuelve a ser dueño. Dueño de su destino, como alguna vez lo fue, del de tantos otros.
Lo vieron, ya dijeron que lo vieron, una y otra vez dijeron...
Pero es grande el tipo, ya no aguanta.
¿Y los que aguantaron? ¿Los que hoy nos cuentan como fue?. ¿Y los que quieren saber donde están sus hijos, o sus papás, sus hermanos y hermanas, sus compañeros y compañeras?
Pero él no dice, no dice nada, ni dónde, ni cómo, ni cuándo.

Estoy cansada de estos tipos...
que nos siguen ensuciando...
y dando miedo.
No les quiero tener miedo.
No quiero escuchar más estas historias con finales impunes.

No quiero que el jardín tenga dueño y secretos...

Quiero que tenga verdad y justicia...

Una vez más... y hasta el cansancio...


memoria, verdad y justicia.


domingo, 28 de marzo de 2010

Sapo en Buenos Aires


"- ¿Y es muy grande Buenos Aires don sapo?-
-¡Ni le cuento! Pueblo grande sí, pero todos apurados...
-¿Apurados?- preguntó la cotorrita verde- ¿A dónde van tan apurados?
-A ninguna parte son costumbres nomás. Será que eso les gusta. Y se la pasan viajando, amontonados en unas cosas enormes que van para todos lados.
-¿Y eso les gusta?
-Debe ser porque pagan para hacerlo
-¡Mire que es loca la gente!- dijo el piojo.
-No diga eso m'hijo. Gustos son gustos..."



Algunos días es fácil sentirse sapo en esta "La Gran Ciudad", donde parece que todo todo es distinto. Las formas, los olores dejan de ser los de siempre. Y uno intenta hacer "como si", como si fuera la tierra de uno, y nos amontonamos y no dejamos de hablar de allá, de cuando fuimos, y cuando pasó esto o aquello. Pareciera que necesitamos reconocernos en el otro sentirnos pares y ahí, el ser de "Salta, Tucumán, Jujuy" (que para algunos es como lo mismo) nos facilita todo.



Pero hay algunos... algunos de aquí, que no pronuncian las "rr" pero que casi tiene las mismas formas...

Esas formas simples de vincularse, de amontonarse (por efecto de Dios o del viento) y dar eso que tanto se necesita...

un "aquí estoy yo" que basta para sonreir...



y saber que sapos hay muchos.






"-Y que más les gusta

-Prohibir. eso se ve que les gusta. Se la pasan prohibiendo todo el día. Prohibido subir, prohibido bajar, prohibido pisar . prohibido pararse y prohibido correr. Siempre ponen cartelitos prohibiendo algo.

-Eso sí que no lo entiendo- dijo el coatí- ¿Y si alguno no le hace caso a los cartelitos?

-Viene la policía y se los lleva.

-No le veo la gracia- dijo el piojo.

-¡Qué quiere que le diga m'hijo! Gustos son gustos."

Gustavo Roldán.

"Gustos son Gustos"de "Sapo en Buenos Aires"