sábado, 11 de septiembre de 2010

"Te va a encantar"

me dijo...

y me encantó nomás.

Porque cuando de buenos cuentos se trata, yo me dejo encantar.


Siempre y nunca contra a veces

Había una vez dos veces. Una se llamaba una vez y la otra se llamaba otra vez.
Una y otra vez formaban la familia A veces, que vivía y comía de vez en vez. Los grandes imperios dominantes eran siempre y nunca que, como es evidente, odiaban a muerte a la familia A veces. Ni siempre ni nunca toleraban que los A veces existieran. Siempre no podía permitir que una vez viviera en su reino porque entonces siempre dejaba de serlo porque si ya hay una vez entonces ya no hay siempre. Nunca tampoco podía permitir que otra vez apareciera otra vez en su reino porque nunca no puede vivir con una vez ni menos si esa vez es otra vez. Pero una vez y otra vez se la pasaban molestando una y otra vez a siempre y a nunca. Y así fue hasta que siempre las dejó en paz para siempre y nunca nunca las volvió a molestar. Y una vez y otra vez se la pasaron jugando una y otra vez.
“¿Qué me ves?" preguntaba una vez, y otra vez contestaba: “¿Pues qué no ves?"
Y así se la pasan felices de vez en vez, ya ves. Y siempre fueron una y otra vez y nunca dejaron de ser A veces. Tan, tan.
Moraleja 1: A veces es muy difícil distinguir entre una vez y otra vez.
Moraleja 2: Nunca hay que decir siempre (bueno, a veces sí).
Moraleja 3: Los “siempres” y los “nuncas” los imponen los de arriba, pero abajo aparecen “los molestos” una y otra vez que, a veces, es otra forma de decir “los diferentes” o de vez en vez, “los rebeldes”.
Moraleja 4: Nunca vuelvo a escribir un cuento como éste, y yo siempre cumplo lo que digo (bueno, a veces no).

Subcomandante Marcos en
"Los otros cuentos"


Y a mi que no me gustaban los cuentos con moralejas...


domingo, 5 de septiembre de 2010

...En tu día...

La conozco hace 25 años, y aunque ella mienta un poco, puedo decir que hemos compartido casi la mitad de su vida.
Siempre fue inquieta, y de ahí la razón del nacimiento prematuro, y quizás también de mi propia inquietud casi "innata". "Lo que se hereda no se hurta" la he escuchado repetir una y otra vez. Y "sí... vo vé".
Tiene miles de encantos y secretos que todavía no he terminado de descubrir, y no sé si podré hacerlo. Cuando baila, desparrama alegría en cada paso. Un poco insegura a veces, se lo hicieron creer pienso yo, pero ahí donde pocos se animan a ver ella es una valiente.
Desde muy temprano, cuentan las tías que revelan los secretos, me andaba diciendo eso de "sos grande", (claro como había uno más chico), y me lo creí y varios más se lo creyeron también.
Respetó y acompañó todas las decisiones, desde abandonar el prejardín, porque "la maestra es mala" hasta estas aventuras de salir a buscar... "por el mundo entero". Es que ella es de las mejores compañera, de esas que marcan caminos pero sueltan la mano para que cada quien elija el suyo, y se quedan expectantes, ahí, cuidando las espaldas y asegurando que siempre siempre van a estar.

Me enseñó la mayoría de las cosas que hoy sé...
sobre todo a ser libre...
y a animarme...

Extraño sus mates, su música, el tactactac de su máquina de coser a la mañana, su olor, sus salidas, sus festejos, sus milvecestepreguntolomismo, sus enojos y sus tristezas, los silencios compartidos, sus palabras...

a ella, toda, la extraño.

Hoy cumple años mi mamá
y no me alcanzan las palabras para agradecerle su presencia en mi vida
ni las fuerzas para que sea feliz feliz feliz...

y no sólo en su cumpleaños.


"Madre
los que no estemos
para cantarte esta canción
madre recuerda que fue por tu amor"
Silvio Rodríguez

sábado, 28 de agosto de 2010

Acerca de las preguntas

"Yo vivo de preguntar
saber no puede ser lujo"

Nacho el que dudaba que la felicidad pudiera venir en cajitas ahora que tiene 6 años se pregunta por otras cuestiones...

Empolla un huevo duro bajo la almohada,
y todas las mañanas pregunta cuándo va a salir de ahí un pollito.

Por supuesto no recibe ninguna respuesta que le parezca contundente y acertada; y no hace caso a madre, padre, abuela y cualquier persona que se acerque con intenciones de hacerlo abandonar semejante empresa.

No dejo de sorprenderme de las distintas formas de buscar verdades que cada quién va implementando para encontrarla. Más o menos "normales" o convencionales mejor... son eso, distintas formas de preguntar... que en el caso de Nachito es toda una puesta en escena.

Que de ahí no sale un pollito supongo se convencerá en poco tiempo.
Que encuentre la respuesta a su pregunta, no sé, habrá que ver.

Solo espero que nunca nunca se canse de preguntar, de buscar verdades...

...y de provocarlas.

"Soy el destino del mar
soy un niño que pregunta"
Silvio Rodríguez




Grupo Vocal Sampling (Cuba) versión de "El escaramujo" de Silvio Rodríguez.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Una de plomo y una de lana

Los duendes tienen ese no sé que de estar en todos lados... y el secreto de que casi casi todos saben algo de ellos, más de aquí más de allá... pero "duende" siempre remite a algo.
Cómo se las ingeniarán para entrar en las historias de la gente, yo no sé. Porque no es que sepa de duendes, no mucho.
Lo que sé, lo sé porque he escuchado algunas historias que se cuentan y se cantan. Y pasó lo que pasa con las historias, que rápidamente las hacemos propias y casi las contamos así, como las escuchamos.
Lo lindo de las historias, es que cuando las estamos contando le vamos poniendo eso de cada uno... "lo subjetivo" dicen algunos, "lo propio", "la marca di'uno" también se escucha. La idea es que con la voz propia, algo de lo propio se traslada a esa historia y entonces al contarla habla no sólo uno, sino todos los que detrás, alguna vez, también la contaron.

Anduve contando,
contando cosas contadas...
y buscando que cuenten,
que cuenten sobre lo contado.

De cosas que se pierden... porque las esconden contaban.
Y entre tanto duende que esconde empecé a notar que yo también pierdo cosas...

El miedo (de a poco),
la vergüenza (al final),
el celular,
una que otra lágrima,
gente(s),

el valor (y no puedo sostener la mirada),
los lentes (justo justo cuando quiero leer),
las ganas (c
asi nunca pero a veces),
el pelo y algunas mañas,
las ideas,
las palabras,
colectivos, trenes y cualqier medio de transporte,
algunos "por qué"(s),
la cabeza no (por eso de tenerla pegada al cuello),

la voz (después de alguna guitarreada),
tiempo,
plata (con esto de que el tiempo es oro),

la cadena (y si, también),
los anillos,
la línea,
algunos amores,
el sueño,

el eje,
el norte (a veces).



Según quién cuente el cuento.. al final algunas cosas aparecen,

o no.

"El duende está enamorado
sombrero aludo dele bailar
cortan sus manos de plomo las amapolas del carnaval
saltando, saltando.
Con mi mano de lana vidita ay! te voy acariciar."
M. Castilla- G.Leguizamón
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