martes, 27 de abril de 2010

Espero.

Parece ser que uno desea, desea y desea...
así tres veces, como en el día de su cumpleaños...

el deseo se cumple.

Y cuando se acerca ese momento en el que se produce la magia del deseo cumplido... cuando faltan horas apenas... instantes... después de tanto tiempo de espera...

Adrenalina, miedos y un sin fin de preguntas.

Así espero...
con la seguridad del tiempo compartido
y la desconfianza que produce el "cómo cambian las cosas los años".

Así espero...
el primer abrazo donde, supongo, aparecerán las respuestas a tantas tantas preguntas.


Entonces se volvió sobre sus pasos, bajó la cuesta,
y atravesó el mundo. 
El mundo entero.      Llegó a su pueblo, cruzó la plaza, 
caminó hasta el árbol
y le preguntó al hombre que estaba
sentado a su sombra:
     ¿Qué hacés aquí, sentado 
bajo este árbol?
Y el hombre dijo con la voz quebrada:
    Te espero."
"El árbol de las lilas"
 de María Teresa Andruetto.

domingo, 18 de abril de 2010

"Bailá, vení, volá"

En eso de "acostumbrarse" todo parece distinto en Buenos Aires... pero todavía faltaba algo.  
El tango. ¡Ah!, el tango esa musiquita tan rioplatense que hace sentir que hay que caminar estas calles para poder entenderlo. La lógica de conventillo, de las partidas y el varon que sufre por amor. Una invitación a la nostalgia, en medio de guitarras que tan bien saben acompañar al cantor.

Por primera vez escuché tango en Buenos Aires, en una salita acogedora tres muchachos de negro reproducían los más variados temas.
Para cerrar, en el silencio de la espera, el cantor dijo... "Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?". Fue casi una bienvenida... y la invitación a volar.

La atención me hizo sentir la diferencia, escuchar tango en Buenos Aires...
es distinto,
ellos lo cantan con ese "qué sé yo". 
 ¿viste?.
Balada para un loco- Goyeneche y Piazzolla.

sábado, 10 de abril de 2010

Y llegó...

"Domingo, guitarra, pasta, faso, música, las despedidas, un día más, otro menos, el barrio, los amigos, las amigas, otra despedida, de nuevo los amigos, las amigas, las lágrimas que salen y otras que se ocultan, las calles, los consejos, la familia chica, la familia grande, una vez más las despedidas dolores que nunca terminan, las bienvenidas placeres que siempre empiezan, la terminal, el bondi, el último adiós, la ruta, las provincias, el mapa, la Gran Ciudad, Retiro, acomodarse, reacomodarse, ríes, sonríes y vuelves a reír, las dudas, la certezas, la incertidumbre la paciencia, la impaciencia, los amigos, las amigas, ser porteño/a, las distancias,los barrios, los mates, Plaza de Mayo, la plaza del Copiaat, el Obelisco, la Plaza Independencia, San Telmo, Barrio Sur, el Río de la Plata, San Javier, la 9 de Julio, la Mate de Luna, bares allá, bares aquí, los talleres, la especialización, ser especialista, la guitarra, los temas que van, vienen y se vuelven a ir, las charlas de nunca acabar y de siempre empezar, la contención anímica, me pasa siempre o casi nunca, el conurbano, la Banda del Río Salí, la cerveza, el vino, los mates de nuevo, las tardes la noches, a veces sola, a veces con alguien, el clan tucumano, las diferencias, las similitudes, extrañar, no extrañar, las llamadas, los mensajes, los correos, el chat, el blog y el fey buc, letras que se comparten, letras que se callan, letras que ni siquiera se escriben, la bocha está a full y el corazón también, Tucumán, Buenos Aires, 1300Km, espacio, tiempo, ausencias, presencdias, amor, desamor, compartir y compartirse, andar y desandar, la psicología, la psicóloga, un día más alla, uno menos acá, la felicidad la tristeza..."

Yo no podría haberlo contado mejor. Quizás sí, pero no todavía.
Y es que cuando el tiempo sobra uno piensa, se pregunta, se cuestiona y reflexiona buscando siempre la respuesta más sincera... "sí, esto quiero"... vuelve a aparecer, con una sonrisa disimulada, como si estuviera prohibido querer algo y ser feliz haciéndolo. Como si se tratara de alguna travesura y haya que ser muy cuidadoso para que nadie descubra el placer que guarda el secreto de hacer las cosas que nos hacen felices. Igual... Llegó el día, todos sabíamos que iba a llegar, en donde extraño, a todo eso, a tantos míos. Y el querer estar allá un rato, y verlos, y escucharlos (necesito escucharlos), mucho tiempo escucharlos...
Y de nuevo las palabras... palabras sueltas...y la promesa de "un Tucumán que siempre la espera".


Vientito del Tucumán- Divididos.  

(gracias Loco por las palabras, 
la presencia y los siempre(s)...)

martes, 30 de marzo de 2010

Oxidados dictadores

"Y siguen los mismos muertos
podridos de crueldad"
Ismael Serrano.

El tipo que ensució nuestro jardín hoy es intocable.
Ayer también lo era... era dueño del jardín y él decidía quien vivía y quien no.
Hoy, por viejo más que por zorro, vuelve a ser dueño. Dueño de su destino, como alguna vez lo fue, del de tantos otros.
Lo vieron, ya dijeron que lo vieron, una y otra vez dijeron...
Pero es grande el tipo, ya no aguanta.
¿Y los que aguantaron? ¿Los que hoy nos cuentan como fue?. ¿Y los que quieren saber donde están sus hijos, o sus papás, sus hermanos y hermanas, sus compañeros y compañeras?
Pero él no dice, no dice nada, ni dónde, ni cómo, ni cuándo.

Estoy cansada de estos tipos...
que nos siguen ensuciando...
y dando miedo.
No les quiero tener miedo.
No quiero escuchar más estas historias con finales impunes.

No quiero que el jardín tenga dueño y secretos...

Quiero que tenga verdad y justicia...

Una vez más... y hasta el cansancio...


memoria, verdad y justicia.