“Charatianga murucinda ullidora” dijo.
“Nopotranco sipuriata manoserta” le contestó
“No, vocertincos ullardanfo karantanka” le respondió, en tono de reclamo.
“Mi gruntienza almarosa mandalzera umala” terminó diciendo.
Y ahí ya no supo qué más decir
Porque hay preguntas que no hace y respuestas que no espera
Entonces se queda, sin más que decir.
"El amor pide amor y lo pide sin cesar,
lo pide... aún"
lo pide... aún"
2 comentarios:
Y, a veces, las palabras sobran...
Y queda lo otro...
Eso que no sabemos nombrar, pero se hace sentir...
(Y de qué forma...)
Abrazoteee
Las palabras son siempre un problema... con esto de los malos entendidos...
Y los silencios... bueno es suponer que detrás de esos silencios hay cosas que se sienten...
Y de qué forma...
Beso!
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