sábado, 9 de abril de 2011

¿Y entonces?

No sé si espero, y si acaso se trata de esperar no sé bien qué.

"Vas a tener que confiar en mis traducciones".

Confiar. Se confía a ciegas, o se confía porque se sabe qué, o aunque sea porque se intuye qué.
Es porque sí, ¿a pura entrega? O es porque ya hemos espiado atrás de la puerta y sentimos que, creemos que, pensamos que, sabemos que…

Y entonces ¿qué?
¿Qué o cómo?
Entonces ¿cómo?
¿Cómo se espera? Como si nada, y entonces llega y todo es sorpresa. O se espera esperando, con la ansiedad que eso implica, con las ganas del ya mismo.

Y si se espera… ¿se declara la espera?
Hay que saber que se espera, que nos están esperando, que me esperás, que te espero... O se espera en secreto, hablando bajito, disimulando, que no se note, haciendo de cuenta que no.

¿Y entonces?
Entonces espero.
Qué… no sé.
Cómo… así.


Piensa de otra manera
lluvia y así te espera
corro y parece que te alcanzo
para cantarle: ¡Hurry!
Hugo Fattoruso

jueves, 24 de marzo de 2011

"Que patatín y que patatán"

“Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales”. (Diario "La Prensa", 24 de marzo de 1976).

“- ¿Se puede saber para qué hacemos huelga? -gruñó la foca, coleteando nerviosa de aquí para allá.
- ¡Al fin una buena pregunta! -exclamó Víctor, entusiasmado, y ahí nomás les explicó a sus compañeros que ellos eran presos... que trabajaban para que el dueño del circo se llenara los bolsillos de dinero... que eran obligados a ejecutar ridículas pruebas para divertir a la gente... que se los forzaba a imitar a los hombres... que no debían soportar más humillaciones y que patatín y que patatán. (Y que patatín fue el consejo de hacer entender a los hombres que los animales querían volver a ser libres... Y que patatán fue la orden de huelga general...) (…)”
“(…)El loro carraspeó, tosió, tomó unos sorbitos de agua y pronunció entonces el discurso que le había enseñado el elefante:
- ... Con que esto no, y eso tampoco, y aquello
nunca más, y no es justo, y que patatín y que patatán... porque... o nos envían de regreso a nuestras selvas... o inauguramos el primer circo de hombres animalizados, para diversión de todos los gatos y perros del vecindario. He dicho. 
Las cámaras de televisión transmitieron un espectáculo insólito aquel fin de semana: en el aeropuerto, cada uno portando su correspondiente pasaje en los dientes (o sujeto en el pico en el caso del loro), todos los animales se ubicaron en orden frente a la puerta de embarque con destino al África.
Claro que el dueño del circo tuvo que contratar dos aviones: En uno viajaron los tigres, el león, los orangutanes, la foca, el osito y el loro. El otro fue totalmente utilizado por Víctor... porque todos sabemos que un elefante ocupa mucho, mucho espacio…”

Elsa Bornerman- Un elefante ocupa mucho espacio.

Libro prohibido durante la última dictadura militar porque "se trata de cuentos, con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo (...) De su análisis surge una posición que agravia la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone" (Decreto fechado 13 de octubre de 1977)

NUNCA MÁS nos prohíban leer, ni pensar,
ni decir. Nunca más terrorismo de Estado, ni miedo en las calles, ni madres sin
hijas/os, ni compañeros/as secuestrados, ni robo de chicos/as, ni mujeres
violadas, ni marchas prohibidas, ni hambre obligado, ni entrega de de tierras,
ni tortura, ni represión, ni asesinatos, ni negación de derechos, ni luchas
perdidas, ni despojo de ganas, ni ninguneo a la militancia, ni mentiras de
guerra, ni viejos perversos, ni obediencia debida, ni punto final. Nunca más Bussi, ni
Videla, ni Massera, ni Menéndez, ni Bignione, ni Etchecolatz, ni Viola, ni
Albornoz, ni Astiz, ni tantos otros (con nombre y apellido). Nunca más garaje Olimpo,
ni escuelita de Famailla, ni perdón, ni olvido, ni "Vamos ganando", ni "volvió el orden", ni ojos vendados, ni Julio
López, ni Silvia Suppo…
 NUNCA MÁS una y 30 mil veces NUNCA MÁS...
por los que queda y lo que falta...
 Memoria, Verdad y Justicia SIEMPRE.

domingo, 20 de marzo de 2011

Empieza la época de caída


…de hojas y de fichas, que no se acomodan; se amontonan unas sobre otras esperando que alguien las junte, y les dé alguna forma, o que otro las patee por el aire y las haga volar de nuevo. Caen los párpados y los sueños aparecen como posibilidades a cumplirse si el esfuerzo es mucho y la vergüenza es poca. Los pies contra el piso caen, suenan, dejan marca y se levantan para volver a caer. Una lágrima cae escondida en el “nos vemos” que suena a mentira, pero no. Las botellas caen y se rompen y estallan en carcajadas. Y sus manos al caer hacen que suene marcando el ritmo. 
Caen bombas por la paz y la paz misma cae y ya no se levanta. Ellos caen en la tentación y el placer no es más fruto de lo prohibido. Se caen los dientes y el ratón Pérez tiene trabajo por hacer. Lluvia que al caer hace florecer o inunda. Se cae el pibe y otra vez con las rodillas raspadas. Caen las defensas y los mocos y la fiebre, la fiebre que sube y sube. Caen las monedas y la paciencia. Y la tarde y todo se pone naranja. Parece que faltara algo, hasta que aparece ella que se levanta inmensa, brillante, hermosa. 
Cae despacio mi mano que dibuja en tu rostro remarcando esa sonrisa.


Y la caída parece inevitable...
... porque es otoño.
Y porque es la vida.

viernes, 11 de marzo de 2011

Círculos

"En tanto el hombre se constituyó como sujeto y el mundo como imagen ,
en esta producción representadora este varón blanco,
europeo, cristiano, heterosexual y propietario o consumidor
será "medida de todo lo ente y pondrá todas las normas" "

-Uy... mirá quién está ahí- dijo la señora, esperando la complicidad del encargado.
-¿Quién? - contestó el encargado, no por cómplice sino por contestar nomás.
- El hombre que se lleva a los chicos cuando se portan mal - siguió ella como si contara algún cuento interesante.

La nena jugaba en el hall del edificio y hasta ese momento no había salido de su mundo en donde quizás era bruja, princesa, doctora, deportista o alguna super heroína. Ella jugaba, solita jugaba, y no daba señales de "portarse mal", por lo que la amenaza parecía innecesaria. Pero al escuchar, se asomó. A la vereda se asomó, para mirar al "señor que se lleva a los chicos cuando se portan mal".
Él dormía, en el piso dormía, porque tenía sueño y probablemente no tenía ni casa ni cama. Pero dormía. A metros de ella dormía, y no daba señales de "llevarse a los niños cuando se portan mal" por lo que la amenaza parecía innecesaria. Sin embargo ella lo miró, y después miró a la señora que parecía saber muchas cosas sobre hombres que se llevan a los niños que se portan mal, y así como por arte de magia surgió el miedo. Miedo a que el señor la lleve por portarse mal. Quizás porque dormía en la calle, o porque tenía la ropa un poco sucia, o quizás, porque una señora con cara de saber mucho y de querer "cuidarla" se lo decía, a la nena le parecía posible que ese señor, un poco diferente, se la lleve un día si ella se portaba mal.

Entonces, no por arte de magiasurgió el miedo.


"No se trata de la mera diferencia,
sino de la diferencia como lo negativo de lo idéntico,
por lo que, en el mismo movimiento 
en que se distingue la diferencia
se instituye la desigualdad




Y colorín colorado, el círculo de la Linyerofobia ha empezado.